Sobre Nosotros


 

Helados Adela está inspirado en la historia de amor de nuestros abuelitos. Nuestra abuelita, Isabel Adela, nos cuenta la historia de cómo su primera cita fue a ciegas en una heladería durante los años 50. Así como ella lo describe, nosotros lo imaginamos tal y como se ve Adela hoy. 

 Los Helados siempre han sido una parte fundamental en nuestra familia; los días viernes nos reunimos todos en la casa de nuestra abuelita a almorzar y el helado es el postre de tradición. Son memorias que permanecen toda la vida en nosotros, que representan momentos de alegría y mucho amor. Por eso mismo, decidimos revivir Helados Adela.

 Adela comenzó cuando hacíamos helados para compartir los viernes en familia,  y más adelante surgió la idea de venderlos para poder compartir esta experiencia con todos.

 Nuestro concepto se basa en los años 50 por la memoria que tenemos de la primera cita de nuestros abuelos. Es por esto que el estilo de los 50s se refleja en todo lo que hacemos, desde la manera en la que escogemos muy cuidadosamente nuestros ingredientes hasta como elegimos nuestros proveedores, de los cuales trabajamos muy de la mano y siempre tratando de apoyar a los productores locales y ofreciendo la mejor calidad para nuestros clientes. 

 Todo lo hacemos de manera tradicional, está hecho “como en los tiempos de la abuelita”, con leche, azúcar y huevos. Por eso mismo todos nuestros helados son 100% artesanales. Para los helados de fruta, usamos fruta fresca y natural de temporada, lo que hace que tengamos una rotación de sabores frecuente. 

 Aparte de hacerlo en honor a nuestra abuelita, es un proyecto con los valores que ella nos ha inculcado y enseñado a lo largo de nuestras vidas. Hacer las cosas con amor, por los motivos correctos y de la mejor manera posible. También tratamos de reflejar su paciencia y dedicación en nuestros procesos para que todo eso se vea reflejado en el producto final. 

 Nuestra Tita es el fuego que está dentro de nosotros; nos enseño a trabajar, a seguir nuestros sueños y a ser mujeres emprendedoras. Hoy nos deja un gran legado y una pasión indispensable por los Helados.